La presentación de Lee Ranaldo junto a su nuevo grupo The Dust, en el Teatro Vorterix, ratificó la capacidad del guitarrista de Sonic Youth para emerger como fino compositor de canciones sin olvidar su perfil más extremo ligado al noise y a la experimentación neoyorquina.

 Lee Ranaldo: guitarra y voces; Alan Licht: guitarra y coros; Timothy Luntzel: bajo eléctrico; Steve Shelley: batería 

 

Había mucha expectativa entre el público asistente (alrededor de 600 personas) y la prensa en confirmar lo que ya se había escuchado en “Between The Times and The Tides” -el primer álbum solista de Lee Ranaldo luego de la separación de Sonic Youth-: una gran capacidad para crear bellas canciones no lejanas al pop y sin perder la densidad, la distorsión y las disonancias que fluyen de su guitarra y pedales.

Al término de los dos primeros temas nadie tenía dudas que iban a estar en presencia de un gran show donde más allá de la reconocida calidad de Ranaldo como guitarrista extrayendo acordes imposibles a su Fender Jazzmaster, sorprendería con su actitud como cantante y frontman, una faceta no habitual en Sonic Youth, más allá de su calidez y simpatía dentro y fuera del escenario -al final del concierto invitó a todos a conversar y saludarlo en el mostrador del merchandising-,  además del sonido compacto de sus acompañantes que forman The Dust, donde sobresalen Steve Shelley y el creativo Alan Licht en la segunda guitarra, y un correcto Tim Luntzel en bajo que impactó a todos con su remera de Pescado Rabioso (regalo de un fan en el aeropuerto). 

Más allá de interpretar la mayoría de las canciones que integran el álbum solista, editado en Argentina por Ultrapop, incluyó dos covers de algunos de los artistas que fueron influencias en su carrera: Revolution Blues (Neil Young) y Thanks for Sending Me an Angel (Talking Heads), y  temas de su nuevo trabajo que se lanzará en octubre llamado “Last Night on Earth”. Por falta de tiempo quedo pendiente un tema de David Crosby que había anunciado antes de Lost. 

Uno de los puntos altos llegó con Hammer Blows donde Ranaldo comienza solo con su guitarra en un estilo mas ligado al country folk mientras la banda se va involucrando gradualmente. Promediando el tema, Lee improvisa utilizando un arco de violín para sacar increíbles sonidos a su instrumento.  Aparecía el Ranaldo más ligado a sus épocas junto a Glenn Branca y algunos recordaban el mítico show con William Hooker en Cemento. 

El final llegó con Genetic, el único tema de Sonic Youth que precisamente no fue uno de los pedidos por los fans, apenas un lado B  de un single de “Dirty”.  No hubo lugar para la demagogia. Un perfecto cierre para el debut en nuestro país de este nuevo camino iniciado por Lee Ranaldo que no pudo ser mas promisorio y alentador.

Comentarios: Mario De Cristófaro
Fotografía: Pablo Astudillo

 

SET LIST

 

 

 

 

COBERTURA DE PRENSA

Página/12

Clarín

LEE RANALDO & THE DUST – Off The Wall

 

 

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