Sofía Rei, una artista innovadora que camina en la vanguardia

Radicada en Nueva York, su último trabajo, «Umbral» es una orgánica mixtura de música latinoamericana cruzada por la electrónica.

Una artista innovadora que transita la vanguardia; la cantante y compositora Sofía Rei es una de las emergentes más interesantes de un colectivo artístico de Nueva York que toman la música latinoamericana, el jazz y la electrónica como caldero para su inspiración.

«Umbral», su último disco, es una propuesta que ganó un espacio importante dentro del movimiento de música creativa y que presentó en diferentes escenarios de Estados Unidos, como en el Global Fest, en Nueva York, en enero de 2021 y de Europa, como en el Womex, en Portugal. Rei parece renovar con este proyecto la energía del jazz vocal abrazada a las raíces latinoamericanas. 

“Al principio «Umbral» iba a ser un proyecto solista con el que pensaba subir al escenario a grabar en vivo, mezclar e improvisar; una especie de cruza de cantautor, improvisadora y Dj, un performer. Lo hice en Lima, en Bélgica y algunas veces en Nueva York pero me sentía restringida; me perdía ese estímulo que es la interacción y todo lo que produce. Además, era muy estresante desde lo técnico porque quedaba muy expuesta. Estuvo bien poder hacerlo, fue algo que me empoderó por haber podido ser la banda”, contó Sofía durante la charla telefónica con Tribulaciones.

Sofía Rei está radicada en Nueva York desde hace 20 años y tiene cinco discos editados: «Ojalá» (2006), «Sube azul» (2009), «De tierra y Oro» (2011), «El Gavilán» (2017) y «Umbral» (2021). Grabó cinco discos con diferentes proyectos del compositor y saxofonista John Zorn, entre ellos, dos con el cuarteto vocal Mycale y una importante cantidad de colaboraciones.

Rei se mueve dentro de una vanguardia sin fronteras estilísticas para explorar diferentes mundos, diferentes materiales; su música tiene carácter y su voz ricamente veteada por sonidos urbanos y paisajes andinos le pone letra a su mundo interior. Una artista que dirigía sus pasos al canto lírico hasta que descubrió a Bobby McFerrin y con la dos aspectos que hizo suyo, la libertad y la improvisación Desde el canto lírico partió hacia las músicas que enriquecen las diferentes regiones latinoamericanas; primero, le sumó la improvisación y en «Umbral», la electrónica.

“El desafío en mi último disco es si canciones que nacieron desde lo acústico pueden ir hacia la electrónica y creo que resultó orgánica la combinación de instrumentos tradicionales con la electrónica. Funcionó”, añadió esta artista que lanzará en octubre próximo un disco en dúo con el contrabajista Jorge Roeder.
Toca charango, piano y percusión pero siempre le interesó por sobre todo cantar; en su infancia comenzó en coros y grupos vocales; integró el Coro Nacional de Niños y de Jóvenes y admite que quizás por su propia timidez era un mundo en el que se sentía muy cómoda.  

“En mi casa se escuchaba mucho folklore, pero también tango, clásica y rock, de todo un poco. En la única época en que dejé de lado el canto fue en la secundaria, cuando empecé a escuchar punk rock y a tocar la batería (aún tiene en su casa materna, una castigada Mapex). De todos modos, en quinto año ya sabía que iba a ser música”, recordó Rei..

Mientras hacía Letras estudió en el Conservatorio López Buchardo canto lírico hasta que tomó conciencia de que ese no era su ambiente. “Estudiaba de manera privada piano y guitarra y un profesor me acercó al jazz a través de Bobby McFerrin. Quedé impresionada por su talento, por la libertad y la posibilidad de improvisar”, contó la artista.

Su acercamiento al jazz la impulsó a contactarse con uno de los grandes docentes del género, Charlie Banacos (1946-2009), mentor de músicos de jazz importantes y que desarrolló excelentes ejercicios de entrenamiento auditivo. Por ejemplo, Danilo Pérez, Michael Brecker, Luciana Souza y Mike Stern, entre otros, estudiaron con él.

“Comencé a estudiar por correspondencia con Banacos; me mandaba, desde su bunker de Massachussets, un cassette con ejercicios y yo, desde San Telmo, se lo respondía”. Durante dos años, Rei estudió de esta manera hasta que decide ir a la fuente y audicionó para ingresar en el New England Conservatory of Music, donde Banacos daba clases. Y entró.
“Recuerdo que me enteré que me habían aceptado al finalizar una gira del Coro Nacional de Jóvenes y viajé a Boston para conocerlo. Me encantó lo que pasaba; era un programa chico, vanguardista, creativo, concentrado en la música creativa y no en la comercial y en darle un espacio a cada alumno; todos participaban por igual en los ensambles. Instrumentistas y cantantes improvisan, componen y arreglan; ese tratamiento me hizo muy bien como música. Tuve de maestros a Banacos, Danilo Pérez, Dominique Eade, Steve Lacy, Bob Moses y Jerry Bergonzi”, recordó la artista.

Fueron dos años fundamentales donde Rei conoció muchos de los músicos con los que luego trabajaría. “Conocí a Jorge Roeder, que es uno de los grandes contrabajistas de jazz, a Leo Genovese, un gran compañero de música, y otros; con todos ellos armé varios proyectos que se fueron reconstruyendo hasta el octeto con el que grabé mi primer disco «Ojalá», con el que tuvimos bastante trabajo. Entonces, me mudé definitivamente a Nueva York, donde se abrieron muchas puertas, no sólo en el ámbito del jazz, también de música folklórica latinoamericana”, añadió la cantante que se vinculó a diferentes propuestas de música colombiana, uruguaya, venezolana, cubana que formaban parte de una vanguardia de una creativa vitalidad.  

«Ojalá» comenzó a crearse en 2003 hasta que se grabó en 2006. “En esa época yo estaba yendo en muchas direcciones simultáneamente, jazz experimental, revisitando música argentina y tradicional, pero en ese trabajo no logré plasmar un sello que sintiese propio. De todos modos, ese disco me posibilitó tocar seguido y el comienzo”, agregó la cantante.

Al tiempo de estar en Nueva York, una compañera del New England le propuso si quería formar parte de un cuarteto vocal a capella que estaba proyectando John Zorn. “Acepté y se armó Mycale, con el que grabamos dos discos, y a partir de allí nació una relación con Zorn, con quien grabé cinco discos en total, hicimos varias giras y tuve la oportunidad de hacer residencias en su club, The Stone, que fueron muy importantes ya que me permitieron desarrollar muchos proyectos que aún hoy, los sigo haciendo.»

¿Cómo es trabajar con Zorn, está encima de los músicos?
No, él es más de hacer algunas indicaciones del proyecto y ver qué le devuelven y el baja o sube el pulgar. Con Mycale sentí que siempre íbamos hacia adelante, aunque nos quedaba la duda acerca de si estábamos haciendo lo que él quería; si nos bajaba el pulgar algo había que cambiar.
“Fue muy interesante, a partir de Mycale, poder volver al canto a capella; me dio la oportunidad de explorar ese costado que durante muchos años había dejado de lado, porque con esa forma de canto aprendí a partir de los 6 años y seguí hasta que me fui de la Argentina. Me resulta muy familiar el canto a capella y también me gusta mucho trabajar con voces y desde Mycale, incluso, nacieron proyectos vocales, como el de Sara Serpa.»

Rei señaló que cada disco se fue creando con diferentes materiales, muchos surgidos de los ensayos, otros de composiciones que tocaban y que fueron transformándose. “Hacía muchos años que experimentaba con música electrónica, con máquinas de loops y, en un momento, comencé a componer sola, con la voz como instrumento porque a pesar de que toco piano, charango y percusión, es la voz con lo que me identifico, incluso a nivel técnico; manejo mi voz mejor que con cualquier instrumento; entonces me resultó muy funcional traducir desde una idea a mi voz y poderla grabar inmediatamente con el looper: Podía armar las armonías, estructuras rítmicas, las melodías y las partes vocales”, explicó la artista. 
“Empecé a componer utilizando este sistema y muchas de esas canciones terminaron formando parte de «Umbral» que, al principio, iba a ser un proyecto solista pero tras presentarlo en varios escenarios tomó otro camino. Comencé a hacer Umbral +1 con un músico invitado, músicos con los que yo trabajó habitualmente como Leo Genovese, Tupac Mantilla o Jorge Roeder, que tienen una personalidad musical muy fuerte y que son improvisadores. Al tiempo, conversando con JC Maillard (multiinstrumentista, compositor y productor), me propuso hacer la producción; hubo muchas idas y vueltas porque cada uno tenía sus trabajos, giras, compromisos y en medio, la pandemia, pero también por la pandemia pudimos terminar con «Umbral.»

¿Cómo es tu proceso de composición?
No tengo una forma específica; escribo letras, ideas; tengo 150 cuadernos que tiene todo este material; algunas de estas ideas las retomo; te diría que la semilla de cada canción es diferente, puede ser una progresión de acordes, una letra, un ritmo, una línea de bajo, pienso mucho desde el bajo porque me resulta muy inspirador, una melodía. Ahora, el desafío es si canciones que nacen desde lo acústico pueden ir hacia la electrónica y al revés; considero clave la combinación entre instrumentos tradicionales con la electrónica; como puede funcionar para que suene orgánico.

En el primer semestre, Rei hará el Lincoln Center, en marzo, conciertos en Arizona, Maryland, luego saltará a Europa, con shows en España, Alemania, Francia y Países Bajos. En el segundo semestre vendría a Sudamérica, para presentar el disco en Argentina, Uruguay, Chile, Perú.

Rei es un espíritu inquieto y en la segunda parte del año, lanzará su sexto disco, en dúo con el contrabajista Jorge Roeder. “Es lo opuesto a «Umbral», acústico y grabado en vivo en el estudio. Lo pensamos después de haber tocado mucho tiempo junto con Jorge y llegamos a la conclusión, sentíamos que algo de todo eso debíamos capturar; como una parte de la historia musical de este dúo y para que no se pierda lo grabamos. Fue muy importante para los dos y lo hicimos durante la pandemia, con ensayos a distancia, cada uno en su casa, y luego la grabación. La música es un recorrido desde Argentina a Estados Unidos, con temas que no son exactamente tradicionales y hasta aquí llego; dejó algo de misterio para su salida, en octubre”, concluyó Rei.

Mas info: sofiamusic.com

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